Posiblemente haya sido mi mejor año de todos los pocos vividos, pero puede ser el peor de todo lo que me queda aún por vivir.
Con diecinueve años pienso que es el momento de pensar en todo aquello que nos ocurrirá en el futuro; seguiremos conociendo personas, seguiremos despidiéndonos de otras (por suerte o por desgracia) y seguiremos con nuestras manías correspondientes.
Apagaré el despertador hasta que suene mi décima y última alarma; seguiré adorando aquella canción que puede transmitirme tanto como para que quiera escucharla a menudo; me morderé las uñas en momentos de exámenes y en situaciones que me produzcan tantos nervios que no pueda evitarlo; mi lugar preferido seguirá siendo al lado de una sola persona y querré viajar tanto como me sea posible.
Todo irá cambiando poco a poco, pero hay cosas que siempre serán igual. Tú y tus manías, tú y tú pasado y por qué no, el día a día, el presente. Ya no es hora de lamentarse por todo aquello que no has hecho, sino que ahora debes pensar en lo que vas a hacer y cómo. Es hora de pensar nuevos destinos, propósitos que nunca antes te habías planteado, y proyectos, muchos proyectos que te ayuden a hacer lo que quieres realmente.
Tienes casi 365 nuevos días para ser un poco mejor, ¿crees que será difícil?
miércoles, 23 de diciembre de 2015
lunes, 14 de diciembre de 2015
¿Y lo bonito que es?
Muchas veces puede ser necesidad u otras placer; sí, a eso que llaman escribir.
O quizás te apetece abrirte al mundo y darte un poco a conocer, que los demás sepan que es lo que realmente se puede ver tras tu fachada. Llega un momento en el que tu vida se "limita" a escribir, a dejar tantos y tantos momentos plasmados en un mismo papel, porque hay ciertas cosas que se comprenden mejor con un bonito texto que con una foto memorable.
Y entonces, tras reconocer ese afán por ordenar letras en una misma sucesión eres capaz de asumir que tu vida depende de ello, que por ti pasarías horas y horas haciendo lo mismo y que realmente sabes que es tu mayor afición.
A veces ni te comprenden, u otras incluso ni quieren hacerlo pero, ¿y lo bonito que es releer con el paso del tiempo aquello que escribiste hace meses o incluso años? tantas cosas que te han hecho ser como eres y otras tan buenas que sueñas con vivirlas de nuevo.
O quizás te apetece abrirte al mundo y darte un poco a conocer, que los demás sepan que es lo que realmente se puede ver tras tu fachada. Llega un momento en el que tu vida se "limita" a escribir, a dejar tantos y tantos momentos plasmados en un mismo papel, porque hay ciertas cosas que se comprenden mejor con un bonito texto que con una foto memorable.
Y entonces, tras reconocer ese afán por ordenar letras en una misma sucesión eres capaz de asumir que tu vida depende de ello, que por ti pasarías horas y horas haciendo lo mismo y que realmente sabes que es tu mayor afición.
A veces ni te comprenden, u otras incluso ni quieren hacerlo pero, ¿y lo bonito que es releer con el paso del tiempo aquello que escribiste hace meses o incluso años? tantas cosas que te han hecho ser como eres y otras tan buenas que sueñas con vivirlas de nuevo.
jueves, 10 de diciembre de 2015
No hay excusa
Hay días en los que pocas cosas te hacen sentir bien, pero siempre hay alguien que te lo hace todo tan bonito que hasta lo más oscuro se esclarece.
Creo que en esta vida no estamos muy acostumbrados al fracaso, a no conseguir todo lo que queremos y ansiamos, y muchas veces pensamos en llegar a ese momento en un futuro próximo. Diría que demasiado próximo.
No pensamos que detrás de todo premio hay mucho esfuerzo. Dedicación, ganas, y entusiasmo. Cuando alguno de estos tres pilares falla, tenemos un problema. De nada sirve hacer algo si realmente no te llena, o quizás sí pero lo ves "inalcanzable", aunque no soy partidaria de usar esta palabra, porque pensamos que muchas cosas lo son, pero finalmente nos damos cuenta de que no.
Puede que parezca extraño, absurdo, utópico e incluso increíble, pero quizás nuestro futuro puede ser incluso más maravilloso de lo que podemos llegar a imaginarlo. Nadie sabe dónde viviremos ni en qué trabajaremos, o quizás si seremos empresarios o un trabajador de una empresa, pero, ¿qué más da? lo bonito es vivir, sentir, valorar lo que los de nuestro alrededor hacen por nosotros y qué seríamos nosotros capaces de hacer por ellos.
Hay que ir a por los retos, dejando lo fácil a un lado y proponiéndonos dar todo lo posible de nosotros mismos, sin quejas, excusas, sin consecuencias.
Creo que en esta vida no estamos muy acostumbrados al fracaso, a no conseguir todo lo que queremos y ansiamos, y muchas veces pensamos en llegar a ese momento en un futuro próximo. Diría que demasiado próximo.
No pensamos que detrás de todo premio hay mucho esfuerzo. Dedicación, ganas, y entusiasmo. Cuando alguno de estos tres pilares falla, tenemos un problema. De nada sirve hacer algo si realmente no te llena, o quizás sí pero lo ves "inalcanzable", aunque no soy partidaria de usar esta palabra, porque pensamos que muchas cosas lo son, pero finalmente nos damos cuenta de que no.
Puede que parezca extraño, absurdo, utópico e incluso increíble, pero quizás nuestro futuro puede ser incluso más maravilloso de lo que podemos llegar a imaginarlo. Nadie sabe dónde viviremos ni en qué trabajaremos, o quizás si seremos empresarios o un trabajador de una empresa, pero, ¿qué más da? lo bonito es vivir, sentir, valorar lo que los de nuestro alrededor hacen por nosotros y qué seríamos nosotros capaces de hacer por ellos.
Hay que ir a por los retos, dejando lo fácil a un lado y proponiéndonos dar todo lo posible de nosotros mismos, sin quejas, excusas, sin consecuencias.
martes, 17 de noviembre de 2015
Carpe diem
Todos crecemos, maduramos, y de una forma u otra comprendemos cosas que antes nos parecía que no tenían lógica. Aprendemos a querer con razón, a evitar a ciertas personas y atraer a otras tantas, y luchar por lo que verdad uno quiere. Con el paso del tiempo sentimos esa melancolía de nuestra niñez y momentos que ya no vas a volver a vivir porque quizás te priven de ello o porque realmente es imposible; amigos que van y no vuelven, u otros que sí lo hacen, familiares, compañeros de clase, etc.
Pero si piensas fríamente, ¡qué pocas cosas vas a echar de menos si comienzas a valorar lo que tienes ahora! puede que estés en una época de cambios, de nuevas amistades y nuevos lugares, pero ¿qué más da eso si todo lo que te aportan es suficiente como para sentirte satisfecho?
Ya es hora de que valoremos, sintamos, lloremos sin tener vergüenza, demostremos, riamos sin motivo y con él. Estamos para vivir, para disfrutar cada momento que nos regala la vida, pues no tenemos tiempo suficiente como para desaprovechar cualquiera de nuestras sonrisas por tener un día amargo.
Pero si piensas fríamente, ¡qué pocas cosas vas a echar de menos si comienzas a valorar lo que tienes ahora! puede que estés en una época de cambios, de nuevas amistades y nuevos lugares, pero ¿qué más da eso si todo lo que te aportan es suficiente como para sentirte satisfecho?
Ya es hora de que valoremos, sintamos, lloremos sin tener vergüenza, demostremos, riamos sin motivo y con él. Estamos para vivir, para disfrutar cada momento que nos regala la vida, pues no tenemos tiempo suficiente como para desaprovechar cualquiera de nuestras sonrisas por tener un día amargo.
lunes, 2 de noviembre de 2015
Monotonía
No me gusta la monotonía.
No me gusta despertarme todos los días a la misma hora, prefiero levantarme en horarios diferentes por tal de no caer en la rutina, siempre y cuando sea posible.
Posiblemente de las cosas que más adore en el mundo sea hacer planes improvisados. Planes que hace meses eran impensables que llevases a cabo, y mira, ahí estás, subiendo cincuenta metros y totalmente preparado para lanzarte al vacío.
Soy una gran partidaria de hacer lo que te apetezca, sin prestar atención a lo que posiblemente muchos critiquen y a la vez envidien.
Pienso que hay que sentirse especial, diferente, si no, ¿por qué estamos aquí? ¿de verdad sería interesante que todos fuésemos y pensásemos de igual forma? bah, aburrido.
Soy de aquellas que desea disfrutar de la vida, de los pequeños detalles, de la lluvia, de los atardeceres, incluso hasta cuando te levantas a las siete de la mañana pensando en el día tan duro que tienes por delante. Quizás tú en ese momento no eres consciente de las cosas buenas que te pueden pasar durante las próximas horas. Alomejor te sucede algo tan increíble que eres capaz de recordar aquel lunes como un precioso sábado toda tu vida.
No me gusta despertarme todos los días a la misma hora, prefiero levantarme en horarios diferentes por tal de no caer en la rutina, siempre y cuando sea posible.
Posiblemente de las cosas que más adore en el mundo sea hacer planes improvisados. Planes que hace meses eran impensables que llevases a cabo, y mira, ahí estás, subiendo cincuenta metros y totalmente preparado para lanzarte al vacío.
Soy una gran partidaria de hacer lo que te apetezca, sin prestar atención a lo que posiblemente muchos critiquen y a la vez envidien.
Pienso que hay que sentirse especial, diferente, si no, ¿por qué estamos aquí? ¿de verdad sería interesante que todos fuésemos y pensásemos de igual forma? bah, aburrido.
Soy de aquellas que desea disfrutar de la vida, de los pequeños detalles, de la lluvia, de los atardeceres, incluso hasta cuando te levantas a las siete de la mañana pensando en el día tan duro que tienes por delante. Quizás tú en ese momento no eres consciente de las cosas buenas que te pueden pasar durante las próximas horas. Alomejor te sucede algo tan increíble que eres capaz de recordar aquel lunes como un precioso sábado toda tu vida.
martes, 22 de septiembre de 2015
Enamórate de alguien... y de la vida
No creo que sea tan vergonzoso gritar a los cuatro vientos que estás enamorado. Piensa que no todos tienen la suerte de estarlo, o quizás ni se atreven a reconocerlo.
Pienso que es de los sentimientos más bonitos que un ser humano puede tener, por lo tanto no hemos de esconderlo.
No hay que tener miedo a lo que pueda pasar, no hay ni que plantearse la posibilidad de que sea un error, porque alomejor puede ser el mejor error que cometas a lo largo de tu vida, así que no tiene que ser del todo malo.
Constantemente encontramos a personas que por no decir lo que sienten han perdido a alguien, por no querer demostrarles todo lo que tienen dentro y han dejado pasar esa oportunidad de hacerle feliz.
Sin embargo hay otros que no demuestran, pero tampoco sienten. En ese caso, déjale que corra, intenta vivir y enamorarte, pero no sólo de alguien, sino de cada momento que pasa por tu vida y sin saberlo te marca, de cada amanecer, de cada regalo, de cada gesto, y por qué no, de la vida.
"Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida." Pablo Neruda
lunes, 17 de agosto de 2015
Lugares especiales
Hay lugares que a priori no te resultan lo suficientemente interesantes como para marcarte emocionalmente, pero de pronto algo cambia, y sí lo hacen.
Siempre he sido de esas personas emocionales a las que la mayoría de cosas le recuerda algo, simplemente un aroma, y por ello creo que tengo tantos recuerdos de estos dieciocho años.
Es complicado quedarse con un momento de todos los vividos, pero es imposible no sonreír al rememorar algunos de ellos. Han pasado muchas personas, algunas que se han ido y muchas tantas que vendrán, y en parte, gracias a ellos, somos quienes somos actualmente. No creo que tengamos que arrepentirnos de los errores que hayamos cometido, puesto que, de lo contrario, no habríamos aprendido. Tenemos que chocarnos, equivocarnos, morir de coraje y luego, tras todo eso, cambiar la manera de actuar en ese aspecto concreto.
Personalmente yo soy de esas personas que a pesar de distintas circunstancias ha intentado sacar todo lo positivo de ellas, y sí, claro que me han influenciado, pero quizás no ha sido todo lo malo, aunque lo peor pienso que ha podido ser mi desconfianza a la mayoría de personas que aparecen en mi vida. Me cuesta muchísimo fiarme de alguien a quien no conozco, pero cuando lo hago puedo ser de las personas más sinceras que existe, tanto para lo bueno como para todo lo contrario.
Y con esto de la confianza, viene de la mano la compañía, sentirte libre con una persona, totalmente tranquilo de que puedes decir lo que quieras y cuando quieras sin ningún tipo de reparo. Y cuando vas a un sitio concreto, con una persona concreta que te haga sentir todo lo anterior, creo que tu visión de ese lugar cambia totalmente, se vuelve mucho más apetecible, y las ganas de volver aumentan conforme los días pasan allí con esa persona.
Todo se trata de sentimientos, de sentir, de no dejarse nada por contar.
Siempre he sido de esas personas emocionales a las que la mayoría de cosas le recuerda algo, simplemente un aroma, y por ello creo que tengo tantos recuerdos de estos dieciocho años.
Es complicado quedarse con un momento de todos los vividos, pero es imposible no sonreír al rememorar algunos de ellos. Han pasado muchas personas, algunas que se han ido y muchas tantas que vendrán, y en parte, gracias a ellos, somos quienes somos actualmente. No creo que tengamos que arrepentirnos de los errores que hayamos cometido, puesto que, de lo contrario, no habríamos aprendido. Tenemos que chocarnos, equivocarnos, morir de coraje y luego, tras todo eso, cambiar la manera de actuar en ese aspecto concreto.
Personalmente yo soy de esas personas que a pesar de distintas circunstancias ha intentado sacar todo lo positivo de ellas, y sí, claro que me han influenciado, pero quizás no ha sido todo lo malo, aunque lo peor pienso que ha podido ser mi desconfianza a la mayoría de personas que aparecen en mi vida. Me cuesta muchísimo fiarme de alguien a quien no conozco, pero cuando lo hago puedo ser de las personas más sinceras que existe, tanto para lo bueno como para todo lo contrario.
Y con esto de la confianza, viene de la mano la compañía, sentirte libre con una persona, totalmente tranquilo de que puedes decir lo que quieras y cuando quieras sin ningún tipo de reparo. Y cuando vas a un sitio concreto, con una persona concreta que te haga sentir todo lo anterior, creo que tu visión de ese lugar cambia totalmente, se vuelve mucho más apetecible, y las ganas de volver aumentan conforme los días pasan allí con esa persona.
Todo se trata de sentimientos, de sentir, de no dejarse nada por contar.
viernes, 14 de agosto de 2015
Las aficiones van con cada uno de nosotros
Llega un momento en el que cierta gente basa su vida en hablar sobre las de otras personas. Critican hasta tal punto que incluso los gustos de estos son para ellos denigrantes. Una de las cosas que más me llama la atención es que atacan los estilos musicales, lo cual creo que es una de las cosas más personales que puede tener una persona. Cada uno se siente bien escuchando un tipo de género o canción, puesto que muchas de ellas suelen tener un significado especial. Personalmente yo soy una de esas que escucha un poco de todo pero siempre hay algún artista que me llega más que todos los demás, y si puedo ir a algún concierto pues lo hago y me siento afortunada por ello. ¿Y qué? cada cual hace con su vida lo que le apetece y emplea su dinero de la misma forma. Siempre se usa el término "esa música no es buena", pero realmente no sabemos qué simboliza para esa persona y qué recuerdos le puede llegar a traer a su mente, con lo que deberíamos dejar que cada uno haga lo que quiera.
Por otro lado encontramos el fútbol. Es muy común ver a personas que se dedican a desvalorar a los aficionados a este deporte diciendo que "no os van a dar de comer". No se trata de eso, se trata de disfrutar, por supuesto sin ser radical ni extrapolar el placer de ver un partido a las disputas que recientemente hemos estado viendo entre distintos bandos. Dejáis de verlo como un deporte y solo os fijáis en los comentarios que hacemos los aficionados.
Puede que uno no esté de acuerdo con los gustos o ideologías del que tenemos al lado, pero pienso que no hasta el punto en el que se infravalore a esa persona porque creemos que por tener tales gustos no está a nuestra altura. Nadie debe ser más o menos por lo que haga, quizás existan razones que no sabes.
Por otro lado encontramos el fútbol. Es muy común ver a personas que se dedican a desvalorar a los aficionados a este deporte diciendo que "no os van a dar de comer". No se trata de eso, se trata de disfrutar, por supuesto sin ser radical ni extrapolar el placer de ver un partido a las disputas que recientemente hemos estado viendo entre distintos bandos. Dejáis de verlo como un deporte y solo os fijáis en los comentarios que hacemos los aficionados.
Puede que uno no esté de acuerdo con los gustos o ideologías del que tenemos al lado, pero pienso que no hasta el punto en el que se infravalore a esa persona porque creemos que por tener tales gustos no está a nuestra altura. Nadie debe ser más o menos por lo que haga, quizás existan razones que no sabes.
miércoles, 20 de mayo de 2015
¿Qué es la felicidad?
¿Qué es la felicidad? - solían preguntarme.
Sinceramente no sabía qué responder, pero ante tal insistencia decía que la situación en la que uno no está triste. Obvio, ¿verdad? puede ser, pero realmente es eso aunque lo importante sea cómo somos felices y quiénes consiguen hacernos sentir así.
Mucha gente sonríe, sin motivo aparente, pero quizás no lo está y solo quiere eso, aparentar algo que no siente por el hecho de evitar preocupaciones en su alrededor o para intentar animarse ante tal situación.
Hay rachas, tiempos en los que estamos que nos comemos el mundo y otros tantos en los que parece que nos come a nosotros y a veces no vemos huida alguna para esa situación.
- Susúrrame al oído cuán feliz eres ahora mismo.
- Mientras tú seas capaz de pedirme eso significa que vas a estar aquí, con lo cual, aunque a veces más y otras menos, lo estaré.
Sinceramente no sabía qué responder, pero ante tal insistencia decía que la situación en la que uno no está triste. Obvio, ¿verdad? puede ser, pero realmente es eso aunque lo importante sea cómo somos felices y quiénes consiguen hacernos sentir así.
Mucha gente sonríe, sin motivo aparente, pero quizás no lo está y solo quiere eso, aparentar algo que no siente por el hecho de evitar preocupaciones en su alrededor o para intentar animarse ante tal situación.
Hay rachas, tiempos en los que estamos que nos comemos el mundo y otros tantos en los que parece que nos come a nosotros y a veces no vemos huida alguna para esa situación.
- Susúrrame al oído cuán feliz eres ahora mismo.
- Mientras tú seas capaz de pedirme eso significa que vas a estar aquí, con lo cual, aunque a veces más y otras menos, lo estaré.
lunes, 18 de mayo de 2015
Cambiar con tan solo una coincidencia
Hace tan solo 12 meses hubiese dicho un "no" rotundo. Un no a empezar una relación, un no a conocer a un chico y enamorarme. ¿Para qué? así estoy bien, habría pensado para mí misma.
Pero lo que no sabía, lo que desconocía, era que se podía estar mucho mejor, y es en compañía. Pero no en compañía de cualquiera, de alguien que no te aporte. Quizás no sea el primero que pasa por tu lado, sino que tienes que esperar, pero qué más da si lo que vas a encontrar finalmente va a hacerte feliz. ¿De qué sirve estar con alguien que ni te llena ni te quiere realmente? eso lo único que hace es hacerte daño a la larga.
Nunca antes había vivido eso de pensar en alguien y sonreír. Antes solía ser de esas que van de independientes y de que no quieren nada, pero gracias a esa persona me he podido encontrar e intentar crecer y madurar. Es bonito eso de querer vivir toda la vida al lado de alguien y estar seguro de ello, hacer planes de la mano y pensar en todo lo que queda.
Despertar sabiendo que en horas lo ves o incluso mejor si giras la cabeza y está soñando mientras te abraza, que en unas horas los malos pensamientos se desvanecerán, que con un simple abrazo te sentirás protegida y que el beso culminará las ganas que tenías de sentirle cerca. Sentirse apoyada y hacerle sentir orgulloso de tenerte en su vida es algo que solo se consigue con una persona. Y yo ya la he encontrado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)