miércoles, 23 de diciembre de 2015

Todo irá cambiando poco a poco

Posiblemente haya sido mi mejor año de todos los pocos vividos, pero puede ser el peor de todo lo que me queda aún por vivir.
Con diecinueve años pienso que es el momento de pensar en todo aquello que nos ocurrirá en el futuro; seguiremos conociendo personas, seguiremos despidiéndonos de otras (por suerte o por desgracia) y seguiremos con nuestras manías correspondientes.
Apagaré el despertador hasta que suene mi décima y última alarma; seguiré adorando aquella canción que puede transmitirme tanto como para que quiera escucharla a menudo; me morderé las uñas en momentos de exámenes y en situaciones que me produzcan tantos nervios que no pueda evitarlo; mi lugar preferido seguirá siendo al lado de una sola persona y querré viajar tanto como me sea posible.
Todo irá cambiando poco a poco, pero hay cosas que siempre serán igual. Tú y tus manías, tú y tú pasado y por qué no, el día a día, el presente. Ya no es hora de lamentarse por todo aquello que no has hecho, sino que ahora debes pensar en lo que vas a hacer y cómo. Es hora de pensar nuevos destinos, propósitos que nunca antes te habías planteado, y proyectos, muchos proyectos que te ayuden a hacer lo que quieres realmente.
Tienes casi 365 nuevos días para ser un poco mejor, ¿crees que será difícil?

No hay comentarios:

Publicar un comentario