Muchas veces puede ser necesidad u otras placer; sí, a eso que llaman escribir.
O quizás te apetece abrirte al mundo y darte un poco a conocer, que los demás sepan que es lo que realmente se puede ver tras tu fachada. Llega un momento en el que tu vida se "limita" a escribir, a dejar tantos y tantos momentos plasmados en un mismo papel, porque hay ciertas cosas que se comprenden mejor con un bonito texto que con una foto memorable.
Y entonces, tras reconocer ese afán por ordenar letras en una misma sucesión eres capaz de asumir que tu vida depende de ello, que por ti pasarías horas y horas haciendo lo mismo y que realmente sabes que es tu mayor afición.
A veces ni te comprenden, u otras incluso ni quieren hacerlo pero, ¿y lo bonito que es releer con el paso del tiempo aquello que escribiste hace meses o incluso años? tantas cosas que te han hecho ser como eres y otras tan buenas que sueñas con vivirlas de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario