Hay días en los que pocas cosas te hacen sentir bien, pero siempre hay alguien que te lo hace todo tan bonito que hasta lo más oscuro se esclarece.
Creo que en esta vida no estamos muy acostumbrados al fracaso, a no conseguir todo lo que queremos y ansiamos, y muchas veces pensamos en llegar a ese momento en un futuro próximo. Diría que demasiado próximo.
No pensamos que detrás de todo premio hay mucho esfuerzo. Dedicación, ganas, y entusiasmo. Cuando alguno de estos tres pilares falla, tenemos un problema. De nada sirve hacer algo si realmente no te llena, o quizás sí pero lo ves "inalcanzable", aunque no soy partidaria de usar esta palabra, porque pensamos que muchas cosas lo son, pero finalmente nos damos cuenta de que no.
Puede que parezca extraño, absurdo, utópico e incluso increíble, pero quizás nuestro futuro puede ser incluso más maravilloso de lo que podemos llegar a imaginarlo. Nadie sabe dónde viviremos ni en qué trabajaremos, o quizás si seremos empresarios o un trabajador de una empresa, pero, ¿qué más da? lo bonito es vivir, sentir, valorar lo que los de nuestro alrededor hacen por nosotros y qué seríamos nosotros capaces de hacer por ellos.
Hay que ir a por los retos, dejando lo fácil a un lado y proponiéndonos dar todo lo posible de nosotros mismos, sin quejas, excusas, sin consecuencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario