martes, 17 de noviembre de 2015

Carpe diem

Todos crecemos, maduramos, y de una forma u otra comprendemos cosas que antes nos parecía que no tenían lógica. Aprendemos a querer con razón, a evitar a ciertas personas y atraer a otras tantas, y luchar por lo que verdad uno quiere. Con el paso del tiempo sentimos esa melancolía de nuestra niñez y momentos que ya no vas a volver a vivir porque quizás te priven de ello o porque realmente es imposible; amigos que van y no vuelven, u otros que sí lo hacen, familiares, compañeros de clase, etc.
Pero si piensas fríamente, ¡qué pocas cosas vas a echar de menos si comienzas a valorar lo que tienes ahora! puede que estés en una época de cambios, de nuevas amistades y nuevos lugares, pero ¿qué más da eso si todo lo que te aportan es suficiente como para sentirte satisfecho?
Ya es hora de que valoremos, sintamos, lloremos sin tener vergüenza, demostremos, riamos sin motivo y con él. Estamos para vivir, para disfrutar cada momento que nos regala la vida, pues no tenemos tiempo suficiente como para desaprovechar cualquiera de nuestras sonrisas por tener un día amargo.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Monotonía

No me gusta la monotonía.
No me gusta despertarme todos los días a la misma hora, prefiero levantarme en horarios diferentes por tal de no caer en la rutina, siempre y cuando sea posible.
Posiblemente de las cosas que más adore en el mundo sea hacer planes improvisados. Planes que hace meses eran impensables que llevases a cabo, y mira, ahí estás, subiendo cincuenta metros y totalmente preparado para lanzarte al vacío.
Soy una gran partidaria de hacer lo que te apetezca, sin prestar atención a lo que posiblemente muchos critiquen y a la vez envidien.
Pienso que hay que sentirse especial, diferente, si no, ¿por qué estamos aquí? ¿de verdad sería interesante que todos fuésemos y pensásemos de igual forma? bah, aburrido.
Soy de aquellas que desea disfrutar de la vida, de los pequeños detalles, de la lluvia, de los atardeceres, incluso hasta cuando te levantas a las siete de la mañana pensando en el día tan duro que tienes por delante. Quizás tú en ese momento no eres consciente de las cosas buenas que te pueden pasar durante las próximas horas. Alomejor te sucede algo tan increíble que eres capaz de recordar aquel lunes como un precioso sábado toda tu vida.