lunes, 17 de agosto de 2015

Lugares especiales

Hay lugares que a priori no te resultan lo suficientemente interesantes como para marcarte emocionalmente, pero de pronto algo cambia, y sí lo hacen.
Siempre he sido de esas personas emocionales a las que la mayoría de cosas le recuerda algo, simplemente un aroma, y por ello creo que tengo tantos recuerdos de estos dieciocho años.
Es complicado quedarse con un momento de todos los vividos, pero es imposible no sonreír al rememorar algunos de ellos. Han pasado muchas personas, algunas que se han ido y muchas tantas que vendrán, y en parte, gracias a ellos, somos quienes somos actualmente. No creo que tengamos que arrepentirnos de los errores que hayamos cometido, puesto que, de lo contrario, no habríamos aprendido. Tenemos que chocarnos, equivocarnos, morir de coraje y luego, tras todo eso, cambiar la manera de actuar en ese aspecto concreto.
Personalmente yo soy de esas personas que a pesar de distintas circunstancias ha intentado sacar todo lo positivo de ellas, y sí, claro que me han influenciado, pero quizás no ha sido todo lo malo, aunque lo peor pienso que ha podido ser mi desconfianza a la mayoría de personas que aparecen en mi vida. Me cuesta muchísimo fiarme de alguien a quien no conozco, pero cuando lo hago puedo ser de las personas más sinceras que existe, tanto para lo bueno como para todo lo contrario.
Y con esto de la confianza, viene de la mano la compañía, sentirte libre con una persona, totalmente tranquilo de que puedes decir lo que quieras y cuando quieras sin ningún tipo de reparo. Y cuando vas a un sitio concreto, con una persona concreta que te haga sentir todo lo anterior, creo que tu visión de ese lugar cambia totalmente, se vuelve mucho más apetecible, y las ganas de volver aumentan conforme los días pasan allí con esa persona.
Todo se trata de sentimientos, de sentir, de no dejarse nada por contar.

viernes, 14 de agosto de 2015

Las aficiones van con cada uno de nosotros

Llega un momento en el que cierta gente basa su vida en hablar sobre las de otras personas. Critican hasta tal punto que incluso los gustos de estos son para ellos denigrantes. Una de las cosas que más me llama la atención es que atacan los estilos musicales, lo cual creo que es una de las cosas más personales que puede tener una persona. Cada uno se siente bien escuchando un tipo de género o canción, puesto que muchas de ellas suelen tener un significado especial. Personalmente yo soy una de esas  que escucha un poco de todo pero siempre hay algún artista que me llega más que todos los demás, y si puedo ir a algún concierto pues lo hago y me siento afortunada por ello. ¿Y qué? cada cual hace con su vida lo que le apetece y emplea su dinero de la misma forma. Siempre se usa el término "esa música no es buena", pero realmente no sabemos qué simboliza para esa persona y qué recuerdos le puede llegar a traer a su mente, con lo que deberíamos dejar que cada uno haga lo que quiera.
Por otro lado encontramos el fútbol. Es muy común ver a personas que se dedican a desvalorar a los aficionados a este deporte diciendo que "no os van a dar de comer". No se trata de eso, se trata de disfrutar, por supuesto sin ser radical ni extrapolar el placer de ver un partido a las disputas que recientemente hemos estado viendo entre distintos bandos. Dejáis de verlo como un deporte y solo os fijáis en los comentarios que hacemos los aficionados.
Puede que uno no esté de acuerdo con los gustos o ideologías del que tenemos al lado, pero pienso que no hasta el punto en el que se infravalore a esa persona porque creemos que por tener tales gustos no está a nuestra altura. Nadie debe ser más o menos por lo que haga, quizás existan razones que no sabes.