¡HOLA CHICOS!
Ya se aproxima la navidad, y cómo no, toca hacer una recapitulación de todo lo vivido este año. Ha sido uno de los mejores años, pero también me ha tocado vivir uno de los peores momentos de mi vida. Un poco de cal y otro de arena, como en todo.
Ha sido un año de muchas experiencias, de conocer a gente nueva, y sobre todo, lugares que nunca pensaría que iba a conocer durante estos 365 años. Un punto clave en este año ha sido un viaje a París con mi chico, en el que no pude dejar de sonreír durante los seis días. Fueron seis días en los que creía estar soñando, pero qué mejor que con alguien especial de la mano. Así es como un verano se hizo de la mejor época del 2016.
Ha sido un año de reencuentros, de escapadas exprés, de soñar mucho y de cumplir otro tanto. Mucho esfuerzo, sacrificio, lágrimas, y muchísimas risas. Muchas noches de desvelo y otras de levantarme a las doce.
Y también, como no, un año de mucho estudiar, de pasar horas y horas en la biblioteca, en tu escritorio, contando cuántos temas te quedan y cuántos días faltan para el examen. Y luego, el agobio de saber la maldita nota.
Y ante todo, gracias. Gracias a los que se han quedado, que han vivido tantas experiencias conmigo y que han sabido cuándo he necesitado un abrazo o un "tranquila, aunque seas la más malaje del mundo, todo va a ir bien."
También ha sido un año donde han habido momentos duros, en el que sabes que ahora tienes alguien más al que dedicarle todos tus logros y del que sabes que estaría orgullosísimo de ti. Todo va por ti y espero que lo sepas.
Espero poder escribir alguna entrada más antes de que acabe el año pero bueno, aquí os dejo lo que ha sido un poco este año. Espero que os guste muchísimo, ¡hasta pronto!
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